Foto: Franck Vignard-Rosez, CEO de BNP Paribas Personal Finance en España. Créditos: BNP Paribas Personal Finance.

En 1997, el Observatorio Cetelem, la unidad de estudios y prospectiva de BNP Paribas Personal Finance, trabajaba con agendas de teléfono y fax. Mucho se ha avanzado desde aquellos tiempos analógicos, pero más de 25 años después su objetivo sigue intacto: analizar la realidad y situar las tendencias más relevantes en la conversación. Como referente de información, ofrece un abanico de contenidos que reflejan la actualidad y lo que se espera en el consumo e intenciones de compra del consumidor del futuro.

Franck Vignard-Rosez, CEO de BNP Paribas Personal Finance España (Cetelem), lleva formando parte del banco francés más de una década y afirma que el observatorio les ha ayudado a escuchar y comprender las necesidades de sus clientes y consumidores. Además, relata a MIT Technology Review en español cómo la COVID-19 ha empujado a las personas a tener hábitos más responsables y sostenibles y cómo su modelo de negocio ha posicionado la economía circular como un propósito.

Cetelem ha posicionado la sostenibilidad como una prioridad estratégica, ¿qué acciones han llevado a cabo para impulsarla? ¿Considera que la sostenibilidad también está impactando en las prioridades de la población?

Nosotros apostamos por la sostenibilidad muy temprano, pero hoy vemos que empieza a ser realmente un movimiento fuerte. En este sentido, en lo que más estamos creciendo es en la financiación de energías renovables y la movilidad más sostenible, promoviendo, por ejemplo, el renting de bicicletas y la electrificación de los vehículos.

Claramente, está teniendo un impacto brutal porque la gente está cambiando. La situación actual y la explosión de los precios de la energía eléctrica han hecho que la población esté más concienciada con respecto al medioambiente y el ahorro económico. En el Observatorio Cetelem vemos que ahora hay más gente que toma una decisión de compra en función de los criterios de sostenibilidad. Esto empieza a ser una realidad, sobre todo, en la población más joven. Por ello, hay que ser más competitivos y, desde el Observatorio, ayudamos a las empresas en la concienciación y a dar mayor visibilidad a este aspecto

Actualmente, la economía circular está integrándose en los modelos de negocio de muchas organizaciones. ¿Cómo se está adaptando Cetelem a este nuevo modelo?

Para nosotros la economía circular no es solo una prioridad, sino un propósito a nivel global. Siempre ha existido la preocupación por entender las necesidades de nuestros socios y clientes finales. Por ello, nuestro objetivo es mejorar su calidad de vida y apoyar su consumo sostenible y responsable.

En este sentido, hemos hecho una inversión con la fintech francesa Evollis. Se trata de una plataforma de renting de bienes de equipo (smartphones, equipos informáticos, videoconsolas, etc.) y movilidad eléctrica (bicicleta, scooter, etc.). Concretamente en España, hemos hecho acuerdos con la empresa de compraventa de artículos de segunda mano Cash Converters en el sector de las bicicletas, que es muy importante para nosotros. Apoyar este ecosistema es realmente reforzar una economía más circular.

Cetelem tiene una fuerte presencia en el sector del motor, ¿cómo están viviendo el auge de los vehículos híbridos y eléctricos?

Junto con nuestros socios y las marcas apoyamos la transición ecológica apostando por la movilidad eléctrica e híbrida. Ofrecemos financiación para facilitar la renovación y adquisición de este tipo de vehículos. Creemos que estos coches van a tener un importante valor del mercado en el futuro. Por ello, queremos que la transición sea accesible desde el punto de vista financiero para la sociedad.

La banca tiene que confiar en el futuro y, para ello, tenemos que ser un actor financiero que apoye los proyectos que son más ecológicos del punto de vista de producción de energía y de movilidad. Como entidad financiera creemos en este cambio.

Según se ha publicado en MIT Technology Review la nueva era del dinero está marcada por la transformación que están impulsando las criptomonedas. El dinero está cambiando. ¿Cómo están viviendo los bancos tradicionales esta revolución? ¿Supone una oportunidad o una amenaza?

Sin duda es una opción tecnológica interesante, pero la inseguridad y la volatilidad de los mercados relacionados con las criptomonedas hacen que sea una inversión en la que ha habido gente que ha ganado mucho dinero y gente que también ha perdido mucho. Es una inversión de alto riesgo y creemos que no es recomendable para personas sin un profundo conocimiento en criptomonedas. Por ello, no lo vemos como una amenaza.

Pero sabemos que el sector financiero tiene la obligación de adaptarse a la evolución tecnológica. Para nosotros, por ejemplo, el blockchain es una tecnología realmente increíble y es algo que nos gustaría impulsar. La banca tendrá que apoyarse en ella para seguir creciendo y generando negocios.

¿Cómo ve la situación económica en general y el sector del consumo en particular? ¿Cómo han cambiado los hábitos de consumo de los clientes en un escenario donde la digitalización y la tecnología mandan?

Personalmente, creo que la inestabilidad se ha vuelto la nueva normalidad. Hay que acostumbrarse y estar preparado para los momentos de volatilidad que, como la crisis de la COVID- 19, son los que nos han hecho salir más reforzados.

Desde el Observatorio Cetelem hemos visto que la pandemia ha cambiado el consumo de manera radical y ha acelerado de manera brutal la digitalización, sobre todo, impulsada por el teletrabajo. Como banco tenemos el deber de facilitar el acceso a la tecnología, queremos promover no solo la inclusión financiera de las personas, sino también la digital.

Otros factores que han aumentado son el comercio de proximidad y el consumo de deportes al aire libre, reflejado en un crecimiento de la financiación de bicicletas y equipamiento de deporte.

Estos nuevos hábitos han llegado para quedarse y, a través del Observatorio Cetelem, nos preocupamos no solo en términos de financiación, sino también de sostenibilidad, porque creemos que el futuro tiene que ser sostenible y vemos que la gente ya es consciente del cambio.