Imagen: Opinno llega a Middle East    Crédito:  Opinno 

En Opinno llevamos la innovación en nuestro ADN. Nuestro espíritu emprendedor nos ha llevado a salir una vez más de nuestra zona de confort en busca de nuevos retos y oportunidades de generar impacto.  

Por ello, abrimos nuestra primera oficina en la región de Oriente Medio, una acción que continúa la estrategia de internacionalización de Opinno, que ya se había consolidado con la entrada en los mercados de Italia (2020) y Perú (2021). Gracias a esta estrategia, desde Opinno hemos sido capaces de aportar valor a empresas de todo el mundo, estableciendo una presencia global y con una facturación que proviene, en su mayoría, de mercados internacionales. 

Al frente del equipo están Javier Iglesias, COO de Opinno y Rafael Salazar, Director de proyecto, que operarán desde la oficina situada en Riad, capital de Arabia Saudí. 

Javier Iglesias es responsable de las operaciones mundiales de Opinno, centradas en el crecimiento internacional y el escalamiento con calidad. Anteriormente, trabajó como consultor de negocios internacionales en Ghana y Sierra Leona, ayudando a empresas españolas a acceder a estos complejos mercados.  

Por su parte, Rafael Salazar es experto en Fintech, Insurtech y Traveltech; CEO y Cofundador de Sendity; profesor de MBA en IE Business School y Director de proyecto en Opinno. Cuenta con más de 15 años de experiencia en el campo de la Innovación Abierta y el emprendimiento. 

Oriente Medio es una región en pleno crecimiento. En mitad de un proceso de modernización de la economía y de diversificación hacia nuevas líneas de negocio, se presenta como el escenario perfecto para la realización de proyectos de innovación enfocada hacia la sostenibilidad. 

Nuestros primeros proyectos se centran en el sector del turismo, definiendo la estrategia de innovación de un destino patrimonio de la humanidad, con una visión holística y enfocado hacia el turismo sostenible. 

En Opinno entendemos la sostenibilidad con una perspectiva global que comprende las dimensiones medioambiental, económica y social. Por una parte, se trata de mitigar las consecuencias negativas para el ecosistema nacidas de las actividades humanas. Pero, además, también consiste en fomentar la economía circular con el fin de desvincular el desarrollo económico de la dependencia de los recursos naturales, y de reparar el entorno mediante la economía regenerativa.