La creatividad va a ser uno de los activos intangibles más valiosos para las empresas en el panorama de disrupción global que nos ocupa.

La transformación digital empieza por uno mismo

Foto: La transformación digital empieza por uno mismo. Crédito: Unsplash

Tradicionalmente se ha entendido que el pez grande se come al pequeño. Haciendo un paralelismo con el nuevo mundo empresarial que está gestionándose a marchas forzadas, podríamos decir que ahora es el pez rápido el que se come al lento. Es decir, la cintura y agilidad de respuesta ante el reto digital es lo que va a definir el futuro de las empresas, más que su dimensión o inercia histórica.   

Es aquí donde la creatividad puede jugar un papel decisivo. Se trata de un verdadero acelerador del cambio que provoca la siguiente reflexión: ¿Cómo se produce el pensamiento creativo de calidad, ¿Dónde se pueden generar soluciones imaginativas a problemas reales y cotidianos en el funcionamiento de la próxima generación de compañías?   

Se trata de una pregunta clave a la que el laboratorio farmacéutico de medicamentos para alta especialidad y cuidado primario en Latinoamérica, decidió dar respuesta el pasado verano. El tesoro creativo podría estar escondido en su fuerza de trabajo, aquellos que están en el día a día de la operativa y, por tanto, los más cercanos a las necesidades tanto del cliente como de la propia empresa.   

Innovación es el nombre de una iniciativa piloto, puesta en marcha el pasado otoño, y abierta a todos los colaboradores que quieran ser parte de una nueva mirada a la innovación. Una receta cuyos ingredientes, las ideas disruptivas y las metodologías ágiles, propicien una nueva cultura donde la capacidad de emprendimiento y la conexión con el ecosistema sean lo principal.   

“Nuestra colaboración con el laboratorio farmacéutico comenzó con la preparación inicial del programa, ayudándoles a identificar y definir sus propios desafíos estratégicos. A partir de aquí diseñamos la identidad de marca de Innovacción y el plan de comunicación dirigido a sus colaboradores. Esta fase se remató con la creación de una plataforma web específica para que todos ellos tuvieran acceso a participar”, señala Miguel Ángel Foces, Project Leader de Opinno.   

El programa incorpora las metodologías de diseño centrado en las personas. Design Thinking y Lean Startup, dos procedimientos complementarios que facilitan la validación temprana de ideas de productos y servicios, uno de los desafíos clave que definimos en la primera fase. A este último se unieron nuevos retos, ¿Cómo reforzar el papel del representante médico con soluciones innovadoras, llegar al usuario final con nuevos modelos de negocio, o mejorar el acceso al sector público? Sería necesario también entender al detalle las necesidades de los clientes y ajustar el modelo de negocio a las peculiaridades locales.    

Todos los inscritos recibieron una formación inicial en formato master class para optimizar el enfoque y calidad de las ideas que habrían de proponer a continuación. Como consecuencia se registraron 133 ideas iniciales a mediados de octubre que pre-analizamos desde Opinno para seleccionar las 80 de mayor potencial. Estas serían consideradas por el comité ejecutivo al efecto para decidir las 9 propuestas finalistas.   

Los 9 elegidos defendieron posteriormente sus ideas en una sesión de presentaciones donde los equipos de cada proyecto trataron de convencer al comité. El resultado, tres proyectos ganadores. Tres soluciones imaginativas y viables para el rediseño del proceso de pedidos, la agilización de la planificación financiera y la utilización del vídeo en la administración de fármacos.   

32 semanas de trabajo ,160 colaboradores y 20 directivos entrenados en metodologías y gestión de proyectos de innovación, con una calificación final de 8.25 nos animan a seguir colaborando en este programa piloto que sin duda contará con futuras ediciones.