Bantrab fue fundado en 1966 con la misión de trabajar por el bienestar de todos los trabajadores. Cincuenta y cinco años después, es el sexto banco guatemalteco en volumen de activos, cuenta con más de 4,600 trabajadores y es una de las entidades financieras más rentables.

Durante los últimos cuatro años, ha fortalecido su Gobierno Corporativo mediante la adopción de las mejores prácticas internacionales. Es por ello que las firmas Fitch Ratings y Moody’s han mejorado sus calificaciones de riesgo crediticio de forma sostenida. En la actualidad, ocupa la posición 9 de 151 bancos en Centro América y República Dominicana.  

 Los procesos de adaptación son un imperativo para cualquier empresa que desee mantener su posicionamiento en el mercado con una visión vanguardista y capacidad de respuesta ajustada a la velocidad de los cambios. Cuando se pertenece a un sistema estrictamente regulado, esto supone un verdadero desafío, tal es el caso de la banca. Sin embargo, si se establece con claridad el propósito, es posible adentrarse en nuevas experiencias y formas de hacer las cosas con creatividad y voluntad.  

Fue justamente esta visión la que motivó a Michel Caputi, CEO del Banco de los Trabajadores, a impulsar la transformación Agile y sostener múltiples conversaciones con directivos de Opinno en Latinoamérica y Europa. 

En agosto de 2020 se formalizó el comienzo de la colaboración con Opinno para diseñar el nuevo modelo de trabajo y governance de procesos y proyectos de Bantrab. Una transformación cultural y metodológica 360º orientada a su conversión en una empresa ágil.  

“La agilidad no es la meta, es la forma de conseguir los objetivos estratégicos de la organización. Michel Caputi fue consciente de esta realidad. Desde el principio, se planteó formular las preguntas adecuadas, más que intentar seguir modelos ajenos”, comenta Cristina Moreno, responsable del proyecto en Opinno. “Un 70% de las organizaciones fallan en sus procesos de transformación. Una vez identificada su necesidad, hay que hacer mucho trabajo de persuasión”.  

La resistencia al cambio que supone una transformación cultural como la implantación Agile, siempre aparece en toda organización. Por ello, el equipo de liderazgo debe estar convencido y alineado con los objetivos y procesos de este cambio. Esto se consigue con acompañamiento exhaustivo. Es necesario organizar sesiones personales y reuniones bisemanales para identificar los diferentes niveles de convencimiento y compromiso con la transformación. El primer promotor del cambio debe ser el CEO de la compañía.  

 El proyecto contempló una transformación ágil 360º para Bantrab a través de 5 aristas: Estructura, Formación, Comunicación, Coaching y Plan de Acción.  

 El trabajo comenzó con el mapeo de las diferentes disciplinas y servicios de la entidad, su organigrama y los flujos de valor operativos y de desarrollo. Para que el equipo pueda llevar a cabo el cambio, es necesario educar y capacitar, por lo que se impartieron 72 formaciones durante 2 meses. Estas fueron atendidas por 20 formadores de CoE, Agile Coaching, Scrum Master, Product Owner y liderazgo Agile.   

Es importante destacar la sinergia de esfuerzos alineados y la existencia de una Universidad Corporativa, desde la cual se impulsó el programa formativo. Se trataba de crear un brazo metodológico que sirviera de base al despliegue y sostenibilidad del proyecto. 

 Una vez capacitado el equipo, la comunicación se canalizó mediante boletines mensuales y la participación en la convención anual de Bantrab. Una de las formas más eficaces a la hora de transmitir el valor del cambio fueron las charlas inspiracionales con directivos de otros bancos y compañías que ya habían vivido la experiencia de la transformación Agile.   

 En toda transformación Agile, los casos de éxito son clave, por lo que definimos 8 proyectos piloto (sprints) a realizar durante 16 semanas con el apoyo de 3 Agile coaches.  Esta actividad permitió obtener resultados visibles cada dos semanas, además de recoger aprendizajes en vivo y promover que los equipos fueran identificando áreas de mejora durante todo el proceso.   

Una de las partes más interesantes del trabajo fue la construcción de la Hoja de Ruta que solo puede realizarse a partir de un conocimiento profundo de la organización. Su finalidad es conseguir que la empresa pueda seguir su camino sin la intervención del consultor. Esta autonomía es precisamente una de las medidas del éxito de nuestro trabajo en Opinno.   

 Finalmente, la guía de Madurez Ágil incorpora un mapa con las prácticas más relevantes que deben asumir paulatinamente los diferentes equipos, en función de sus niveles de agilidad y con objetivos claramente establecidos.   

En Opinno estamos orgullosos de haber tenido la oportunidad de colaborar en la definición del camino hacia la transformación ágil de Bantrab, y de apoyar el cambio de mentalidad que esto supone.