La pandemia de coronavirus obliga al sector turístico a acelerar su digitalización e innovar mediante la tecnología. Nuevos procesos en los medios de transporte, aplicaciones móviles en los hoteles y seguros de viaje automáticos son algunas de las claves del turismo del futuro

La crisis sanitaria ha impulsado la digitalización del sector del turismo que mira hacia un futuro inmediato

Foto: La crisis sanitaria ha impulsado la digitalización del sector del turismo que mira hacia un futuro inmediato. Crédito: Pexels.

Por Patricia Ruiz Guevara

Este verano, la sociedad se debate entre quedarse en casa y decir adiós a esas vacaciones tan deseadas, o intentar encontrar un remanso de descanso y aventuras lejos del hogar (siempre siguiendo las recomendaciones sanitarias). La pandemia de coronavirus (COVID-19) ha hecho que viajar sea más complejo que nunca.

En los meses que han pasado desde que estallara, el sector turístico ha intentado adaptarse a la nueva realidad para seguir atrayendo a los viajeros. Un reto vital para un sector que en España aporta el 11% del PIB y casi el 13% del empleo, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Pero el turismo tal y como lo conocemos está destinado a desaparecer, y son muchos los cambios que van a afectarle: desde los propios desplazamientos, hasta los hoteles y la experiencia en el destino. Toda esa transformación estará marcada por la tecnología y lo digital.

Desplazarse en época poscoronavirus

Viajar implica desplazarse. Por eso, la primera transformación del turismo empezará en las compañías de transporte. "Las empresas tienen que rediseñar el customer journey de su turista. Renfe, Iberia, Alsa... Todas tienen que pensar que ahora lo más importante para un viajero es la confianza y la seguridad. Deberán ser capaces de quitarle al cliente su nuevo miedo a viajar y de comunicarse mejor que nunca con él", indica el Customer Experience Advisor y Chief Exponential Officer de Opinno, Antonio Fontanini.

Los nuevos protocolos de seguridad ralentizarán el viaje: burocracia y certificados de salud, facturación del equipaje, embarques más lentos, etcétera. Según el informe The rise of sanitised travel de SimpliFlying, habrá que acudir al aeropuerto con cuatro horas de antelación para pasar por escáneres de temperatura y túneles de desinfección, higienizar nuestro equipaje e incluso someternos a análisis de sangre. "Esto va a afectar a todas las empresas de transporte, que tendrán que reconsiderar todos estos pasos y hacer la experiencia del viajero lo más segura y cómoda posible", explica Fontanini.

Además, si ya el turista del siglo XXI apuntaba hacia la personalización y la demanda de servicios en la red, el turista pos-COVID-19 será un perfil aún más digital, que buscará diferentes alternativas para sus vacaciones a través de plataformas online, como revela un artículo de HomeExchange. La competencia será mayor, en desplazamientos y también en los hoteles.

Hoteles más seguros y personalizados

"El hotel del futuro será una experiencia híbrida entre lo presencial y lo digital, que reduzca el contacto todo lo posible", explica la Digital Experience Manager en Technology Solutions de Opinno, Laura García. Check-in desde una aplicación móvil, avisar por medio de un botón de que ya pueden higienizar la habitación, servicios adicionales vía app y personalizaciones de manera instantánea serán algunas de las "experiencias premium que posibilitará la tecnología, a la vez que reduce la presencia física del personal del hotel", añade.

La experta señala tres iniciativas para el hotel del futuro. Primero, protocolos de higiene, que pasarán por añadidos como cartelería de distancia mínima, rediseño de los lugares comunes y desinfectar con más frecuencia. También, cambios en la comunicación: "Cuando hablamos de turismo de ocio, el viajero busca estar tranquilo y relajado, eliminar dudas. Será muy importante transmitir y mantener esa confianza", indica García.

Los hoteles tendrán que implementar nuevas formas digitales de facilitar la vida al viajero y a la vez mantener su seguridad y tranquilidad

Foto: Los hoteles tendrán que implementar nuevas formas digitales de facilitar la vida al viajero y a la vez mantener su seguridad y tranquilidad. Crédito: Pexels.

En tercer lugar, la tecnología será una bandera de cambio. "Las apps darán personalización, inmediatez y control, por ejemplo, para reservar una hamaca en la piscina o una mesa en el restaurante. Los hoteles tendrán que incorporar más domótica, los servicios de envío de comida a la habitación serán más frecuentes, el cliente demandará mejor calidad de internet", enumera García. Una oportunidad abierta a desarrollos tecnológicos que llaman a la puerta, como las redes 5G.

Viajes a todo riesgo

Además de la seguridad que busca el turista, su viaje le obliga a garantizar la suya propia. A partir de ahora, deberá justificar que no está contagiado de COVID-19. Y esto puede ir directamente relacionado con los seguros de viaje.

"El sector asegurador estaba ya en una profunda remodelación hacia lo digital. Ahora, todo toma muchísimo más valor y la monitorización será clave", indica Fontanini. Explica que, si el turista está monitorizado, se producirán automáticamente todos los certificados necesarios para viajar: "Se podrá comprobar que no ha cambiado su temperatura y se tendrá constancia de su identidad. El viajero llevará una prueba digital en su móvil de la que podrán fiarse las compañías de viajes y de transporte".

La digitalización hará que seguros de viaje y certificados de salud vayan unidos. Por ejemplo, las firmas digitales posibilitarán que los trámites sean mucho más ágiles y las relaciones entre administraciones públicas, aerolíneas, agencias de viajes y el propio viajero, automáticas. Fontanini vaticina: "¿Quieres viajar? Tendrás que compartir más información".

El futuro del turismo es hoy

Los expertos coinciden en que todos estos avances son cambios que el coronavirus ha adelantado, obligándonos a mirar hacia el futuro con mucha más rapidez. Resuena la vuelta al turismo local y la búsqueda de la sostenibilidad. En innovación, las transformaciones serán muchas y aplicarán a todo.

El turismo apostará por la innovación y los desarrollos tecnológicos, desde la experiencia del viaje a nuevas alternativas

Foto: El turismo apostará por la innovación y los desarrollos tecnológicos, desde la experiencia del viaje a nuevas alternativas. Crédito: Pexels.

García predice: "Desde realidad virtual para imaginarnos que estamos en la India, hasta cambios en los costes como el abaratamiento de aviones privados. La COVID-19 puede transformarlo todo y nuestra oportunidad es aprovechar los elementos que ya tenemos: la personalización, el control, el seguimiento y la autonomía que da la tecnología. Si todo esto se combina, puede jugar un papel muy importante".

Además de los cambios físicos, serán necesarios cambios mentales. Fontanini detalla: "El mundo del turismo tiene que mentalizarse para esta revolución y para ello debe adoptar una transformación cultural. Por ejemplo, si tienes una app en un hotel que permite el onboarding digital, pero la gente no ha cambiado la cultura, la tecnología no sirve para nada". Estar concienciados sobre los riesgos y las medidas de seguridad será imprescindible, no solo para el futuro de la experiencia turística del viajero, sino también para la supervivencia del sector. García concluye: "Sobrevivirá y ganará el que más capacidad de adaptación tenga".