De los laboratorios a los almacenes, las herramientas que aplican las empresas del sector aceleran el descubrimiento de nuevos fármacos y mejoran los procesos internos 

 La tecnología puede servir para facilitar la combinación de moléculas a fin de dar con nuevos medicamentos de forma más ágil.

Foto: La tecnología puede servir para facilitar la combinación de moléculas a fin de dar con nuevos medicamentos de forma más ágil. Créditostevepb | Pixabay

Por José Manuel Blanco 

Los clásicos frascos de cerámica de farmacia han dado la bienvenida a laboratorios virtuales y a robots que echan una mano en los almacenes. Las tecnologías que están transformando otros sectores también sirven para impulsar cambios en las compañías de la industria farmacéutica e innovar en tiempos donde la distancia social y la necesidad de nuevos medicamentos exigen la digitalización de un sector esencial para el bienestar social. 

Mientras las terapias digitales actuales complementan los medicamentos tradicionales y comparten espacio con los fármacos adaptados a la genética de cada paciente, el software ayuda a los médicos a administrar esos fármacos. Investigadores de las universidades de Mánchester y Nottingham (Reino Unido), junto al hospital Salford Royal de Mánchester, han presentado SMASH, una plataforma digital que, un año después de usarse en 43 consultas de médicos de cabecera, ha reducido en más del 40 % la prescripción de medicamentos arriesgada para la salud. Por ejemplo, usando los datos de cada paciente, los doctores pueden evitar la prescripción de aspirinas si el paciente tiene antecedentes de hemorragias internas. 

La importancia de la nube, el big data y la IA 

La nube es un aliado para el procesamiento de grandes cantidades de datos en el sector farmacéutico. "Te puede dar mucha agilidad, mucha eficiencia y ahorro en costes", resume el director de Opinno Barcelona, Xavier Contijoch, que, ante recelos por las posibles filtraciones de datos confidenciales y críticos de pacientes, describe la nube como un "entorno superseguro". 

En una entrevista para MIT Technology Review en español, el CEO de la farmacéutica Almirall, Peter Guenter, afirmaba que los datos del mundo real eran más útiles que los ensayos clínicos "Estoy convencido de que conocer cómo se usan los medicamentos en el mundo real es lo que realmente importa. Creo que lo que nos dará la respuesta será recopilar ese big data, homogeneizar esos datos y encontrar una forma para que los algoritmos de inteligencia artificial puedan eliminar los sesgos". 

Otras empresas farmacéuticas ya conocen la importancia del big data para resolver retos sanitarios. Por ejemplo, Novartis centraliza la ingesta de información de los estudios clínicos a nivel mundial. "Aplican analíticas que sirven a todos los países del mundo", cuenta Contijoch, que añade que, en esta multinacional, "la IA se ha implantado en procesos de I+D, es decir, en desarrollo de moléculas para medicamentos innovadores". 

El primer fármaco diseñado con inteligencia artificial, para tratar el TOC, comenzó la fase 1 de pruebas a comienzos de 2020. Desarrollado por la empresa británica Exscientia, bastaron 12 meses para comenzar dicha fase, cuando en otros casos son necesarios cinco años de análisis previos. La tecnología de Exscientia revisa grandes bases de datos y puede predecir qué compuestos no generan efectos secundarios para llegar al objetivo deseado. 

Tecnología y colaboración 

En 2019, Exscientia firmó un acuerdo con la biofarmacéutica Celgene por 22 millones de euros, con el fin de acelerar el descubrimiento de medicamentos para el cáncer y las enfermedades autoinmunes. En 2020 anunció una iniciativa con otras empresas para detectar posibles medicamentos contra la COVID-19. Gracias a ello accedió a un paquete de moléculas que incluía medicamentos y otros compuestos probados con éxito en humanos. La empresa pretendía escanear ese listado para encontrar cualquier medicamento que pudiera luchar contra el virus. 

Otra compañía farmacéutica, Boehringer Ingelheim, se alió en 2020 con la biotecnológica Click Therapeutics para desarrollar terapias digitales por un valor de 500 millones de dólares. En concreto, ambas planeaban crear y ofertar juntas una aplicación móvil para reducir los déficits cognitivos en pacientes de esquizofrenia. 

La tecnología puede servir para facilitar la combinación de moléculas a fin de dar con nuevos medicamentos de forma más ágil.

Foto: La tecnología puede servir para facilitar la combinación de moléculas a fin de dar con nuevos medicamentos de forma más ágil. Créditostevepb | Pixabay

Por su parte, Opinno está trabajando con las farmacéuticas para que conozcan "cómo la digitalización y las nuevas tecnologías pueden ayudar en la comunicación industria-médico", explica Contijoch. El objetivo es obtener "evidencias y datos" para conocer lo que necesita el médico en su día a día y que la industria le entregue información personalizada y de valor. Opinno también está analizando cómo mejorar los ensayos clínicos de medicamentos. 

Laboratorios y robots que rompen el distanciamiento social 

En tiempos en los que la colaboración científica es más necesaria que nunca, los laboratorios virtuales son otra opción para compartir conocimiento. También, para mantener la seguridad en tiempos de pandemia. IBM ha creado RoboRXN, un laboratorio químico que se sirve de IA, computación en la nube y robótica para desarrollar fármacos desde el mismísimo hogar de los investigadores. 

Para ello, los científicos dibujan los compuestos moleculares. Después, el sistema, mediante machine learning, predice los ingredientes y su cantidad. Un robot es el encargado de elaborar la fórmula en un laboratorio físico. Así, se simplifican los experimentos, que tradicionalmente encarecen la elaboración de fármacos y se mantiene el ritmo investigador en tiempos de distancia social y teletrabajo masivo. La start-up estadounidense Strateos también ha desarrollado un laboratorio de pruebas robotizado y remoto. Su propuesta es similar: consiste en un espacio controlable a distancia, con el fin de dirigir los experimentos desde cualquier lugar. 

Los robots están presentes en otras áreas, como los almacenes. La start-up india Addverb, especializada en la automatización de almacenes farmacéuticos, ha desarrollado Dynamo, un robot con sensores y cámaras para 'ver' el almacén y recorrerlo transportando en su parte superior las cajas con medicamentos, conforme a una ruta óptima calculada por su sistema para llegar al destino. Otro de sus artefactos es Cruiser, que se dedica a mover palés: 

Adoptar la tecnología tras el coronavirus 

Contijoch explica que la industria farmacéutica ha sido tradicionalmente "un mercado muy rígido, muy regulado y que no ha visto la necesidad de transformarse, de implementar inteligencia artificial. Ahora, con el coronavirus, la implementación se ha agilizado muchísimo". 

El mensaje para las empresas del sector que aún no han adoptado estas tecnologías es que se trata de "un proceso inevitable" que con la pandemia se ha convertido en "urgente". "No tenerlas va a suponer una desventaja competitiva: el paciente y el médico cada vez están más empoderados, cada vez son más digitales, y la industria tiene que ir en esa dirección", explica el experto. Es el momento de abrazar estas tecnologías y de orientarse sobre su implementación para no quedarse atrás. 

 

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