La adopción de la consulta remota y el auge de las plataformas para garantizar la salud mental durante la crisis del coronavirus no serán casos aislados: en la nueva normalidad, los pacientes se verán beneficiados por la digitalización del sector

De telemedicina a 'apps' de bienestar: claves de la salud del futuro

Foto: La crisis sanitaria ha impulsado la digitalización de los servicios médicos. Crédito: Unplash

Por Fernando Roca

"La primera riqueza es la salud", afirmó el filósofo y ensayista estadounidense Ralph Waldo Emerson en 1860. Casi dos siglos después, sus palabras han cobrado especial importancia tras la sacudida que ha supuesto para la humanidad la pandemia de coronavirus (COVID-19).

Las nuevas tecnologías están teniendo un papel relevante para hacer frente a los problemas derivados de la emergencia sanitaria. Por ello, aunque la digitalización en este sector ha avanzado más despacio que en otras industrias, el proceso podría acelerarse en los próximos meses. "Va a haber una mayor aceptación de las soluciones de salud digital, lo que se va a traducir en mayores oportunidades", ha afirmado la Digital Innovation Manager de Bayer, Anabel León, en un webinar celebrado recientemente por Opinno.

Impulso a la salud digital

En los últimos años, el sector de la salud ha apostado por la innovación. Además de las grandes empresas, el sector cuenta con 42 unicornios (empresas tecnológicas valoradas en más de 1.000 millones de dólares antes de cotizar en bolsa), según CB Insights. Sus iniciativas de innovación pueden aglutinarse en las siguientes tendencias:

  • Telemedicina: de atención remota a chatbots

El uso de canales no tradicionales en la prestación remota de atención médica, ya sea por teléfono o videollamada, se ha intensificado durante la crisis sanitaria. En España, compañías que ya disponían de plataformas telemáticas para ofrecer consultas antes de la crisis, como Sanitas y Mapfre, han visto cómo aumentaba su uso, mientras que algunos centros sanitarios han tenido que adaptarse rápidamente a la situación.

"No creo que soluciones como la visita remota […] dejen de utilizarse, más cuando se ha visto las ventajas que tienen, como el alivio que han supuesto a la carga asistencial", pronostica León. Durante la pandemia se ha puesto al descubierto una de las grandes ventajas de estos servicios: la posibilidad de evitar que pacientes con enfermedades contagiosas entren en contacto con otras. A ella se suman el ahorro en desplazamientos o la reducción de tiempos de espera. 

Todo apunta a que el uso de esta modalidad seguirá ampliándose en un futuro: de acuerdo a un reciente informe de Cigna, el 65 % de los españoles está interesado en utilizar servicios de telemedicina. Para hacer extensivo ese uso, el director de Opinno Barcelona, Xavier Contijoch, defiende que habrá que superar dos retos: "El primero es el reskilling [reciclaje profesional] de la fuerza médica y el segundo es la aceptación por parte del paciente de que no tiene que ir a la consulta". El experto señala el desafío que supone la adopción de estas soluciones para las personas mayores, si bien la crisis sanitaria ha propiciado que se familiarizaran con ellas. 

Algunas de las herramientas más avanzadas en el mercado de la telemedicina ya ofrecen servicios de prediagnóstico a través de apps. Es el caso de la start-up española Mediktor, que ha llegado a acuerdos con instituciones de salud nacionales e internacionales. Su sistema dispone de un chatbot para evaluar los síntomas del paciente y realizar un primer diagnóstico gracias a la inteligencia artificial, que puede compartirse con un médico. Similar es el funcionamiento del unicornio Babylon Health, cuya tecnología está integrada en el Sistema Nacional de Salud de Reino Unido.

  • Terapias digitales y medicina preventiva

Otra de las tendencias en auge son las denominadas terapias digitales, que se sirven de las nuevas tecnologías para prevenir, controlar y tratar problemas de salud y para complementar e incluso reemplazar el uso de medicamentos. En concreto, se espera que el sector alcance un volumen de negocio de 9.000 millones de dólares en 2025.

Uno de los sectores que ha apostado por el avance de las terapias digitales es el farmacéutico. Novartis, por ejemplo, ha adquirido recientemente la start-up Amblyotech, que ha desarrollado una herramienta digital para tratar a pacientes con ambliopía, también conocida como ojo vago, gracias a un juego terapéutico con gafas 3D. Tal y como señala el informe RE-START:10 Post COVID-19 trends elaborado por Opinno, en el futuro "llevaremos más sensores para monitorizar nuestros parámetros vitales y evitar problemas de salud, lo que afianzará la medicina preventiva".

Estos dispositivos ya se están popularizando. Por ejemplo, el sistema inteligente Brainguard predice los síntomas provocados por la migraña analizando parámetros como la temperatura corporal, el ritmo cardiaco y el oxígeno en sangre a través de un parche adherido a la piel y una app. Wearables como el reloj inteligente Apple Watch incorporan electrocardiogramas tan precisos como los de un hospital, lo que ayuda a prevenir enfermedades cardiacas.

 

Los dispositivos conectados juegan un papel cada vez más relevante en el cuidado de la salud

Foto: Los dispositivos conectados juegan un papel cada vez más relevante en el cuidado de la salud. Crédito: Unplash

  • Medicina personalizada

Estudiar los genes de cada persona permite el desarrollo de fármacos y tratamientos adaptados a un grupo de personas e incluso a una sola. Esta es la promesa de la medicina personalizada o de precisión, que abre la puerta a tratar dolencias incurables. De hecho, la hiperpersonalización en el tratamiento de enfermedades raras ha sido reconocida como una de las 10 tecnologías emergentes de 2020 por MIT Technology Review.

En la Unión Europea, ERA PerMed es uno de los mayores consorcios que promueve la investigación en torno a la medicina personalizada, con la participación de 23 países. La prevención de la osteoartritis, la identificación de patrones para identificar futuros casos de cáncer intestinal y el análisis combinado de información para seleccionar tratamientos para pacientes con cáncer de pulmón serán algunos de los proyectos que se desarrollarán en ese programa.

Todos estos avances suponen que el paciente tenga más poder sobre todo aquello que afecta a su salud. "Si algo ha puesto en evidencia esta crisis es que la salud digital es un cambio cultural de primer orden", resumió la directora de Digital Health and Technology de Ferrer, Gemma Estrada, en el citado webinar de Opinno. Ahora, "el ciudadano […] queda empoderado como socio de la atención sanitaria".

La importancia de la salud mental

Recientemente, la ONU ha mostrado cómo la salud mental se ha visto gravemente afectada como consecuencia de la pandemia: el 35 % de la población ha sufrido angustia en China, porcentaje que alcanza el 45 % en Estados Unidos. En España, según un estudio realizado por varias universidades, el 46,7 % de la población considera que su bienestar psicológico se ha deteriorado durante el confinamiento.

"Esta crisis sanitaria hará que se desestigmaticen los problemas de salud mental", predice Contijoch. La necesidad creciente de servicios de salud mental ayuda a consolidar una tendencia en torno a la prestación de los mismos: la digitalización, promovida por numerosas start-ups. Por ejemplo, la app española iFeel, que ofrece asistencia psicológica online, incrementó su demanda en un 70 % durante el confinamiento. En la crisis, también ha aumentado el uso otras apps, como Headspace o Calm, que ofrecen servicios de meditación y mindfulness.  

Las nuevas herramientas digitales ayudarán cada vez más a mantener el bienestar de las personas.

Foto: Las nuevas herramientas digitales ayudarán cada vez más a mantener el bienestar de las personas. Crédito: Unplash

Las terapias digitales también han llegado a este ámbito. Uno de los ejemplos más señalados lo encontramos en GameChange, un sistema desarrollado por el National Institute of Health Research de Reino Unido, que se sirve de la realidad virtual para ayudar a mejorar la calidad de vida de pacientes con psicosis. Estos entornos virtuales creados para curar trastornos mentales también son utilizados por Psious, una start-up barcelonesa que ha tratado a 15.000 pacientes en más de 60 países.

Son muchas las plataformas y aplicaciones destinadas a cuidar el bienestar físico y mental de las personas. Todas estas tendencias presentes y futuras tienen como objetivo último cuidar de aquello que Emerson consideró, y ahora todos consideramos tras la sacudida de la pandemia, la primera riqueza de los humanos: la salud.