InsightsInnovación social, el impacto positivo de las empresas en la sociedad

Innovación social, el impacto positivo de las empresas en la sociedad

Cada vez son más las organizaciones que apuestan por soluciones que, además de proporcionar un beneficio económico, ayudan a mejorar la sociedad actual. De esta manera, la innovación social se posiciona como una herramienta que contribuye tanto al rendimiento del negocio como a la calidad de vida de los ciudadanos.

Foto: La innovación y el emprendimiento social se sitúan como un vehículo eficaz para contribuir a alcanzar los ODS. Créditos: Pexels/Snapwire. 

Por Fernanda Morocho

¿Sabías que la mitad más pobre de la población mundial apenas posee el 2% del total de la riqueza, mientras que el 10% más rico de la población global acumula el 76%? Estas cifras del Informe sobre la Desigualdad Global 2022 del Word Inequality Lab se suman a otros datos publicados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que afirman que el cambio climático se traducirá en un aumento de la mortalidad en tres de cada cuatro países en desarrollo. En los países del G20 -que son los que más contaminan-, este fenómeno se verá en uno de cada tres países.  

Las políticas climáticas, como los impuestos al carbono, tienen el riesgo de impactar en los grupos de bajos y medianos ingresos, sin modificar los hábitos de consumo de los grupos más ricos. Las desigualdades son una realidad y las organizaciones juegan un papel clave para hacerles frente. 

Por ello, cada vez son más las empresas que ven en la innovación social un instrumento no solo para mejorar su negocio, sino también para generar un impacto positivo y ser parte de la solución a estos problemas.  

Pero ¿qué es exactamente la innovación social y qué hace que sea tan relevante para las organizaciones?  

Una nueva mentalidad 

En palabras del Foro Económico Mundial, la innovación social es "la aplicación de enfoques innovadores, prácticos, sostenibles y basados en el mercado para beneficiar a la sociedad en general, y a las poblaciones de bajos ingresos o desatendidas en particular". La innovación social significa ir más allá. Es un pensamiento más estratégico, más ambicioso y colaborativo para proporcionar acceso y oportunidades a millones de personas. 

Para Cristina Moreno, Innovation Network Expert de Opinno México, la innovación social es "un set de metodologías y herramientas que ayudan a solucionar los problemas más urgentes del mundo a nivel social, económico y ambiental, sin dejar de lado la gobernanza corporativa y los beneficios económicos para las organizaciones". 

La participación de las organizaciones en cuestiones sociales no es algo nuevo. Las empresas llevan mucho tiempo desplegando una serie de herramientas para generar un impacto en la sociedad, como el Gobierno Corporativo y la Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Sin embargo, las compañías aún tienen trabajo por hacer: "Si bien la palabra sostenibilidad ha empezado a tomar fuerza en las estrategias de las empresas, la gran mayoría no es consciente del potencial de la innovación social", sostiene Moreno.  

Según el informe de resultados de la consulta empresarial sobre sostenibilidad, prácticamente la mitad de las empresas españolas están llevando a cabo algún tipo de innovación con un enfoque en sostenibilidad y siguiendo los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), pero solo el 16% afirma que todas sus innovaciones están orientadas en este sentido. El mismo informe destaca que todavía son muchas las empresas que no están aplicando este tipo de innovaciones (51% del total) y que fundamentalmente se trata de aquellas que no tienen un conocimiento profundo de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.   

Las cifras hablan: muchas organizaciones olvidan poner en valor su contribución al desarrollo sostenible y potenciar sus esfuerzos. Por ello, tener presente la Agenda 2030 es fundamental para alinear los objetivos de las organizaciones con las tendencias y oportunidades globales previstas para los próximos años. Y la innovación y el emprendimiento social se sitúan como un vehículo eficaz para contribuir a alcanzar los ODS. En este sentido, aumenta el número de compañías que son conscientes de que no solo deben cambiar la manera de producir: deben ir más allá para hacer del modelo económico actual uno más eficaz y con propósito. 

Para ello, se debe impulsar una transformación en las estrategias de las empresas. Se necesita un verdadero cambio disruptivo con el que llevar a cabo acciones más ambiciosas como, por ejemplo, incorporar dentro de la estrategia corporativa la contribución a la Agenda 2030 y el respeto a los Diez Principios del Pacto Mundial; establecer objetivos públicos y cuantificables en base a los ODS; integrar la cultura de la sostenibilidad en todas las áreas de la organización a través de formación y sensibilización; o llevar a cabo una gestión responsable de la cadena de suministro, minimizando los impactos sociales y ambientales. De esta manera, las organizaciones podrán desarrollar una verdadera transformación de su modelo de negocio y tener un impacto positivo en la sociedad.  

"La innovación social permite accionar y aterrizar todos estos esfuerzos para cerrar la brecha de dónde estamos y hacia dónde queremos ir. Definir el propósito de la organización, idear y lanzar nuevos modelos de negocio, aplicar la innovación abierta con objetivos sostenibles e incidir en la cultura y el liderazgo son algunos de los medios y herramientas que la innovación social brinda a las empresas", concluye Moreno. 

Una cultura de impacto 

Para que las organizaciones sean más competitivas necesitan pensar en clave de impacto social y sostenibilidad. Por ello, también es crucial fomentar una cultura organizacional en la que los equipos estén dispuestos a hacer frente a riesgos, desarrollar prácticas de colaboración e impulsar una mentalidad y forma de trabajar abierta a nuevos productos y servicios. 

En este sentido, uno de los beneficios de hacer de la innovación social una parte íntegra de las organizaciones la atracción y retención del talento y de los colaboradores. "Las empresas que desarrollan la innovación social trabajan con propósito, lo que motiva a los colaboradores y los adhiere a la cultura empresarial", cuenta Moreno.  

Además, según un informe de Deloitte, la gran mayoría de la Generación Z y los millennials (el 90%) se esfuerzan por reducir su impacto personal en el medioambiente. En este sentido, muchos están presionando a las organizaciones para las que trabajan para que tomen medidas. La mano de obra del mañana ve el éxito empresarial de forma diferente a la generación de sus padres, y prioriza la sostenibilidad a largo plazo sobre la maximización de los beneficios a corto plazo. 

Contar con un equipo que sea consciente del impacto de su actividad y apoye la innovación social también permite que las empresas puedan repensar sus modelos de negocio, ir más allá de la generación de beneficios, buscar nuevas soluciones y colaborar con las personas en términos de impacto en la población. Para Moreno, esto aumenta la competitividad y permite explorar nuevos modelos que repercutan positivamente en los resultados de la organización.  

Las ventajas para las compañías incluyen tanto rendimientos financieros como mejoras en la competitividad a largo plazo, el acceso a nuevos mercados o consumidores, el fortalecimiento de las cadenas de suministro y, como se ha mencionado anteriormente, la atracción y retención del talento.  

En definitiva, las empresas tienen la oportunidad de sumarse al propósito social y medioambiental como una vía fundamental para diferenciarse de la competencia y para estar entre el grupo de actores que camina hacia los ODS.