Por Laura Muñoz Tarrío

Las start-ups fintech han recibido más de 420.000 millones de dólares (397.800 euros) en financiación de capital riesgo desde el año 2016 a nivel global, lo que las ha posicionado como la primera categoría en volumen de inversión recibido, por delante de las orientadas a la salud, el ‘software’ empresarial, la energía y el transporte, como recoge Dealroom. El término fintech, nacido de la unión de las palabras finance (finanzas) y technology (tecnología), hace referencia a las compañías que ofrecen servicios financieros a través de medios tecnológicos de una forma accesible y ágil, según Acelera Pyme.

A pesar de estos datos positivos, Dealroom recoge que, durante el segundo trimestre de 2023, las fintech solo recaudaron 7.400 millones de dólares (6.995 millones de euros), la cifra más baja registrada desde el año 2018. A este respecto, el informe Global Fintech 2023 de Boston Consulting Group (BCG) explica que en los últimos 12 meses el sector ha experimentado “una necesaria corrección a corto plazo enmarcada en una historia de crecimiento progresivo” debida, principalmente, a una moderación del entusiasmo por las empresas en fase de crecimiento (serie B-D) que tienen productos o mercados poco claros. Sin embargo, recalca que se espera que los ingresos anuales de las fintech alcancen los 1,5 billones de dólares (1,4 billones de euros) para 2030.

Los pagos digitales, el gran atractivo de las ‘fintech’

En la actualidad, casi el 80 % de la población adulta global sigue no bancarizada o subbancarizada, según BCG, lo que significa que, o bien no tiene acceso al sistema financiero convencional, o bien depende de servicios alternativos, como los centros de cambio de cheques, los giros postales o las casas de empeño. En este contexto, las fintech se erigen como una solución a los “problemas con la innovación y la experiencia del cliente” que presentan los bancos tradicionales, como explica BCG. No obstante, estas start-ups que podrían haberse convertido en sus competidoras, han demostrado servir de aliadas a este sector al “aportar nuevas ideas que las entidades bancarias tienen la capacidad de masificar”, según Acelera Pyme.

Dealroom contempla ocho modelos de negocio de las fintech: pagos, soluciones de gestión financiera, hipotecas y préstamos, gestión de patrimonios, seguros, regulación, banco y criptomonedas y finanzas descentralizadas. Mientras tanto, fuentes como CB Insights también incluyen otros como la tecnología de los mercados capitales. Aun así, ambos coinciden en que el subsector dedicado a los pagos digitales fue el que más inversión atrajo durante 2022, 20,8 billones de dólares (19,7 billones de euros) según el informe State of Fintech 2022 de CB Insights.

Foto: A la vanguardia financiera: ‘fintech’ y la revolución de las transacciones digitales. Crédito: Unsplash.

¿Qué start-ups fintech están a la vanguardia de la innovación?

En España, destacan start-ups como Pagantis, una plataforma que permite a los consumidores pagar bienes y servicios en cuotas mensuales mediante un proceso automatizado en portales de comercio electrónico. También OpenPay (propiedad de BBVA desde 2017), que utiliza la biometría para realizar transacciones o envíos de dinero entre amigos, y Fintonic, que ofrece a los usuarios información sobre sus finanzas personales, así como seguros de inversión y préstamos específicos.

El sector fintech está abriendo nuevas oportunidades hacia la accesibilidad y la eficiencia del mundo financiero gracias a su agilidad y capacidad de innovación centrada en el usuario. Esta nueva aproximación a las finanzas se tornó esencial a raíz de la pandemia de la COVID-19 por su capacidad para adaptarse al entorno digital. Ahora, estas start-ups, lejos de convertirse en las nuevas competidoras de la banca tradicional, están en su mayoría trabajando junto a ella para coliderar el futuro de las transacciones.

Nos encantaría saber de ti y ayudarte a innovar

Déjanos tus datos de contacto y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible: