InsightsFilantropía, innovación e Inteligencia Artificial para atender los asuntos que no pueden esperar

Filantropía, innovación e Inteligencia Artificial para atender los asuntos que no pueden esperar

Apasionado por la Inteligencia Artificial (IA) durante décadas, Paul Allen, hombre de negocios, inversor y filántropo (así como cofundador de Microsoft junto con Bill Gates), tuvo una visión. Sabía que la IA se convertiría en una herramienta para resolver los problemas que requerían más atención.

Foto: Filantropía, innovación e Inteligencia Artificial para atender los asuntos que no pueden esperar Crédito: Unplash

En 2014 (4 años antes de su muerte) Allen fundó el Instituto Allen para la IA (AI2), un instituto de investigación enfocado en hacer avances científicos utilizando la inteligencia artificial como punto de partida. Con más de 100 científicos y expertos en IA de todo el mundo, AI2 se enorgullece de la diversidad y las asociaciones de su equipo. El objetivo no es diseñar modelos de negocio, sino modelos de IA que beneficien a la humanidad.

Los proyectos que allí se desarrollan son financiados por el instituto, lo que da libertad a los investigadores y les anima a atreverse a buscar respuestas a algunos de los mayores retos en este campo.

Carissa Schoenic, Gerente Senior de Programas y Directora de Comunicaciones de AI2, trabaja en la definición, conducción y comunicación del futuro de la IA. Carissa ha pasado más de una década trabajando a la vanguardia de la inteligencia artificial y de las iniciativas de conocimiento computacional. Antes de unirse a AI2 en 2014, gestionó los esfuerzos de análisis de datos computables y de lenguaje natural para el motor de conocimiento Wolfram Alpha, así como la implementación de funciones y entornos de soporte de nube computacional de vanguardia para Amazon Web Services.

En su conversación con Cecilia Nicolini, directora del Centro de Investigación Opinno, en el marco de la conferencia MIT EmTech Digital LATAM 2019, Carissa comenta sobre la investigación que está llevando a cabo para entender cómo los generadores de lenguaje pueden producir noticias falsas. Su objetivo es diseñar detectores que alerten a los humanos de que el contenido que están tomando como verdadero no lo es.

Al preguntársele sobre la contribución que ofrece la IA2 para lograr esa inclusión y diversidad tan necesarias en este campo, Carissa dijo que "el instituto concede becas para mujeres y minorías con poca representación para programas de codificación, y esto es esencial ya que no sólo necesitan expertos en informática, sino también perfiles diversos de todos los campos y grados de experiencia para crear una IA democrática y efectiva. ”

Optimista y visionaria, concluyó diciendo que "la IA tiene el potencial para transformar nuestra sociedad, y el reto de dar forma al desarrollo de la IA es, en última instancia, el reto de dar forma a nuestro futuro. Nos encontramos en un importante punto de inflexión tecnológica, y nos corresponderá a nosotros equilibrar responsablemente nuestro deseo de mayor inteligencia y autonomía con los correspondientes riesgos de esta poderosa tecnología. La IA es una expresión de la gente que la construye y la utiliza, y la IA dará poder a la humanidad si nos esforzamos por conseguirlo. ”

Oren Etzioni, director general de AI2, dice que lo más destacable de este instituto es que "porque estamos trabajando en la vanguardia, el fracaso es definitivamente una opción, aunque no lo es la falta de medición y análisis de nuestro progreso".

Enlace a la entrevista completa a continuación: